viernes, 9 de septiembre de 2011

Artículo publicado en El Día

El retraso de un estudio de ADN paraliza la búsqueda del asesino de Marisa
La familia de la joven discapacitada que fue agredida sexualmente y asesinada hace ocho años en San Juan de la Rambla denuncia la tardanza del Instituto Nacional de Toxicología en realizar un análisis de los rastros de ADN que fue ordenado por la Justicia "hace más de un año" y gracias al cual se podría dar con el autor.

R.SÁNCHEZ/G.JIMÉNEZ, Tfe.

El 9 de septiembre de 2003 María Isabel Hernández Velázquez, conocida por su familia y por los vecinos del casco de San Juan de la Rambla por Marisa, desapareció mientras paseaba cerca de casa. Pocos días después se descubrió su cuerpo sin vida flotando en el mar. Tras ocho años y muchas dudas sobre la investigación policial y judicial, su asesino sigue en libertad. Hace casi dos años se solicitó por orden judicial el análisis de unos rastros de ADN que podrían ayudar a averiguar quién cometió el crimen, pero los resultados siguen sin llegar y la investigación vuelve a estar paralizada.

Marisa, que sufría una discapacidad psíquica, salió de su casa al mediodía para sellar una lotería y dar su paseo habitual de cada día por el pueblo, antes de ir a comer a casa de una de sus hermanas, lugar al que nunca llegó. Dos días más tarde su cuerpo apareció flotando en la bahía del barrio de Las Aguas de San Juan de la Rambla. Mañana se cumplen ocho años de la desaparición y muerte de Marisa, y tras tanto tiempo su verdugo sigue en libertad.

Las pesquisas realizadas por las fuerzas de seguridad del Estado dirigieron las sospechas hacia un vecino de la zona, que incluso fue detenido por la Guardia Civil e imputado. La falta de pruebas concluyentes contra él hizo que fuera puesto en libertad a los pocos días.

Pese a que las investigaciones continuaron, no fue posible encontrar al asesino de Marisa, motivo por el que se archivó el caso.

La desesperación de la familia de María Isabel Hernández Velázquez por dar con el asesino de la joven y que este pagara por su crimen les llevó a protagonizar varias manifestaciones públicas. Pese a ello, no se continuó con la investigación, motivo por el que hace dos años se pusieron en contacto con el criminólogo y perito calígrafo judicial Félix Ríos Abreu, quien desde el primer momento se interesó en el caso.

El experto informó a la familia de muchos detalles de lo ocurrido que desconocían y se puso en contacto con el letrado y doctor en Derecho Penal Andrés Martín Cruz, quien solicitó una petición de reapertura del caso en base a un informe de reconstrucción del perfil del posible asesino y otro de genética forense del doctor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) José Pestano.

Fue entonces, hace más de un año y medio, cuando la jueza reabrió el caso y ordenó practicar nuevos análisis de ADN con las nuevas técnicas descubiertas con el paso del tiempo.

Pese a ello, según explicó el criminólogo a este periódico, "esos análisis, que suelen tardar en realizarse cerca de un mes, aún no se han realizado". Por este motivo, una nueva jueza que lleva el caso ha ordenado el archivo y levantamiento del secreto de sumario hasta que se reciba el resultado toxicológico y, mientras, el asesino de Marisa sigue en libertad.

El abandono de la investigación; las demoras en los resultados de los citados análisis, tras conseguir que se reabriera el caso, y ocho años de impunidad han provocado la indignación de la familia de Marisa.

Los familiares de la joven discapacitada no entienden cómo es posible que ni la Guardia Civil ni la Justicia hayan sido capaces de aclarar un crimen terrible cometido "en un pueblo muy pequeño donde nos conocemos todos", según explicó a este periódico Loli Hernández, hermana de la víctima.

Hernández considera que el caso de su hermana es "una vergüenza para las autoridades, porque han sido incapaces de avanzar nada en ocho años".

El dolor y la rabia aumentan cuando la familia espera "desde hace más de un año" la realización de estas pruebas complementarias solicitadas por su abogado.

"Cansados es poco, esto es de vergüenza, han pasado ya ocho años y todavía seguimos esperando a que encuentren al asesino o asesinos de Marisa. ¿Será que la Justicia y la Guardia Civil no se toman esto en serio porque no somos una familia de las altas esferas? Eso sería terrible, pero después de ocho años la familia no encuentra una explicación lógica", subrayó Hernández.

Este año, la familia no participará en ningún acto de recuerdo de la desaparición y muerte de Marisa: "Estamos muy mal, sobre todo mi padre, y cada vez que organizamos algún acto nos cuesta mucho tiempo volver a la normalidad. Tenemos que revivir todo el dolor y la rabia acumulada durante ocho años de espera", concluye la hermana de Marisa.

domingo, 19 de junio de 2011

Pedimos Ayuda para el caso de Epifanio, desaparecido en el 2004

Artículo escrito por Héctor Fajardo para Caso7 y ABC.

Técnicas del FBI para resolver un Enigma


La familia del desaparecido Francisco Epifanio pide ayuda a las instituciones para conseguir un georradar y descartar que el cuerpo esté enterrado en la casa del principal sospechoso. La asociación Laxshmi trabaja en el caso

Viernes 17 de Diciembre de 2004. El reloj marca las 21.14 horas. Francisco Epifanio Espino vive en una pequeña casa en Santa Brígida. Después de cenar le comunica a su madre su intención de ir a dar un paseo en compañía de su perro. Anda unos cuantos pasos y a escasos metros de su domicilio se le pierde de la pista hasta hoy. Si, hasta hoy, porque la Asociación Laxshmi parece tener nuevas pistas que pueden ayudar al hallazgo de este desaparecido. Lo cierto es que este colectivo trabaja en la hipótesis a la que apuntan todos los indicios del caso. Para la elaboración de un completo perfil de Epifanio se entrevistó a sus padres para que relataran paso a paso los momentos previos a su desparición, así como lo que ocurrió los días posteriores.
Epifanio era un joven muy apegado a su madre, María Jesús, con la que mantenía una estrecha relación. Un accidente le había provocado secuelas en uno de sus brazos, por lo que cobraba una pensión de invalidez. Cuando despareció lo primero que comprobaron fue si su móvil continuaba encendido, cosa que constataron que era así, y posteriormente si había realizado algún movimiento en su cuenta corriente. Desde ese día, nadie ha realizado operaciones con su tarjeta. Tras interponer la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil, concretamente tres días después de desaparecer, el 20 de diciembre, y justo cuando comenzaba a ganar terreno la desesperación, un mensaje de texto recibido en el teléfono de Raquel la hermana de Epifanio puso a sus familiares en alerta. En el texto de ese mensaje se podía leer: “Por favor Raquel, dile a papa que me perdone. estoy bien y con una amiga, ya llamaré”.

Una mujer con acento latino
Los familiares pensaron de inmediato que él no había sido el autor del envío, ya que no solo nunca había sido muy hábil con el teléfono móvil, sino que además jamás se le había conocido novia alguna. Esto acrecentó la peocupación del entorno del joven. Pocos días más tardes, y ante la insistencia mostrada por la madre para tratar de contactar con él, recibió una llamada. Se trataba de una mujer con acento sudamericano que le instaba a dejar de buscarlo. Según ella, llamaba de parte de su hijo e insistía en que se habían ido a vivir juntos. La madre por supuesto trató de que se pusiera al teléfono, a lo que se negó. Sin embargo, si le dio tiempo a escuchar una voz de hombre que daba las instrucciones a la mujer sudamericana.



El desaparecido junto a sus sobrinos



Pero la historia de esta desaparición no se detiene. La madre vuelve a recibir una llamada, esta vez se trata de una vecina que no se identifica pero le comunica que si de verdad quiere saber lo que le ha ocurrido a su hijo debe preguntarle a un conocido vecino de la zona, que vivía a menos de un kilómetro de la casa de Epifanio. La madre desconocía que su hijo tenía relación con esa persona, que además era politoxicómano, incluso llegó a dudar sobre las intenciones del alertante desconocido. Sin embargo, María Jesús encontró una agenda entre sus efectos personales y la analizó detalladamente. De pronto, en uno de los contactos figuraba el número de teléfono y el nombre de la persona que aquella extraña llamada le había indicado. Sin dudarlo lo telefoneó y enseguida reconoció la voz de su interlocutor. Era la misma de aquel que se oía de fondo en la llamada de la mujer con acento latino.

La familia ya tenía un sospechoso y la policía también. Pero los esfuerzos de los agentes fueron infructuosos y no lograron relacionarlo con su desaparición. Los padres de esta persona juraron ante los investigadores que la noche en la que Epifanio fue visto por última vez, él la había pasado junto a ellos. La Guardia Civil solo tenía indicios pero nada sólido para conectarlo directamente con el desaparecido.



Pozo inspeccionado por un forense en la antigua casa del sospechoso




La madre de Francisco Epifanio no se ha rendido, ni mucho menos. Algún tiempo después de faltar su hijo, unos jóvenes se encontraron con ella en una parada de guaguas de la zona. Allí le aseguraron que ellos habían visto al joven subir con su perro y un pack de cervezas en dirección a la casa del principal sospechoso. Sin embargo, hasta el momento nada se sabe sobre su paradero.

Otro caso de desaparición
Pero la historia da otra vuelta de tuerca. En 2007 el sospechoso se ve implicado en la muerte de una mujer de 73 años en Tamaraceite. La policía le da caza cuando trataba de vender las joyas de la fallecida. A pesar de que todo apuntaba a este hombre, el juez lo deja en libertad provisional. La cárcel iba a ser su próxima estancia casi con total seguridad. Así que decide encerrarse en su habitación y prender fuego a la estancia. La familia del acusado comprobó como antes de quitarse la vida, su hijo había dejado escrito en la pared de la estancia una nota pidiendo perdón por lo que había hecho y desvinculándose de otro caso muy conocido de desaparición de una menor en la Isla. Posiblemente los agentes que lo arrestaron lo interrogaron sobre ese asunto también para tratar de averiguar si tenía algo que ver con el caso.

Muerto el principal sospechoso, el camino para resolver la desaparición de Francisco se volvía más angosto. Pero hace aproximadamente un año la familia mientras miraba la televisión pudo ver un a intervención de un criminólogo canario, se trataba de Félix Ríos, miembro y fundador del colectivo Laxshmi, asociación para la lucha contra el crimen y la prevención. Se pusieron en contacto con él y les hizo una visita en compañía de otro miembro de la asociación.




Habitación donde el principal sospechoso se quitó la vida incendiándola




Los vecinos autorizan la entrada de los forenses de Laxshmi
Esa primera entrevista con la familia derivó en la realización de un perfil de la víctima y del posible autor de la desaparición. Sin lugar a dudas todo apuntaba al sospechoso principal que barajaba la policía. Dentro de ese trabajo de campo, los peritos también elaboraron un perfil geográfico para acotar la zona donde pudiera estar el cuerpo del joven. De inmediato se contactó con los vecinos de algunas fincas en Telde y estos dieron su consentimiento para realizar las pruebas precisas que lleven a encontrar el cadáver del desaparecido, en caso de que hubiera fallecido. A pesar de las esperanzas de la familia todo apunta a ello, ya que no se han registrado movimientos en su cuenta bancaria y la pensión de discapacidad era la única fuente de ingresos que tenía.

Hay que destacar que los padres del sospechoso abandonaron la casa poco después de la muerte de su hijo. La casa fue vendida a otra familia, que no ha dudado en colaborar con la familia del desaparecido. De hecho, los peritos ya han examinado esa finca, al menos algunos de sus rincones. El inmueble tenía diversas zonas ocultas que podían haber servido para ocultar un cuerpo. Pero el rastreo a pie no ha dado aún resultados. Sin embargo faltaría observar si la tierra oculta algo.




Parada de guaguas donde Francisco fue visto por última vez



La asociación Laxshmi tiene en mente la realización de un análisis del terreno. Una técnica muy utilizada habitualmente por el FBI en Estados Unidos, consistente en el uso de un Georadar. Este aparato permitiría constatar si un cuerpo está enterrado en el subsuelo sin necesidad de realizar excavaciones. El criminólogo Félix Ríos ya se ha puesto en contacto con una empresa de la península que ya ha colaborado con la policía en la búsqueda de restos humanos con resultados sorprendentes. Dicha compañía le han comunicado que el presupuesto mínimo que necesitarían para acometer dichas pruebas, es en torno a los 3.000 euros. Una cantidad con la que no cuenta la familia ni el entorno más cercano del joven, ya que son de procedencia humilde.

Carta a la Delegada del Gobierno
Sin embargo, no han tirado la toalla y han enviado una carta a la Delegada del Gobierno en Canarias, Dominica Fernández Fernández, en la que le solicitan ayuda para la obtención de un georadar. Este aparato es el que se usa habitualemente para detectar fosas pertenecientes a la Guerra Civil. En dicha misiva le aseguran que “si en un tiempo razonable de dos semanas no tuviésemos una respuesta clara de la administración al respecto, nos plantearíamos la petición de fondos anónimos o la posibilidad de que alguna empresa de dragados o prospección nos pudiera ceder el material. Sin embargo esta sería la situación menos deseada, ya que estamos seguros de que tanto usted como las administraciones centrales en general, entenderán que la mejor manera de conseguir encontrar a Fran, o en su defecto descartar la antigua casa del sospechoso de su desaparición, es la puesta a disposición para el caso, de la mejor tecnología disponible”.



Los forenses ya han tomado muestras del terreno



El Georradar es una herramienta tremendamente eficaz, ya que las ondas electromagnéticas que emite trasladan de manera casi instantánea a una pantalla la densidad del terreno, incluso devolviendo imágenes de una nitidez asombrosa. Se han dado casos de constatar con exactitud la silueta de un cráneo o de otros restos óseos mineralizados. Esta fue la técnica usada para buscar el cadáver de un exterrorista del IRA que había sido confidente de la policía. Se ocultó en España, concretamente en Andalucía, pero sus compatriotas lo encontraron y lo ejecutaron. Sus restos fueron encontrados gracias a este aparato en el interior de un bloque de cemento.

Pero no es esto lo único que necesita este grupo de expertos en criminología, ya que para completar el puzzle también les gustaría contactar con los jóvenes que se encontraban en la parada de guagua y que vieron a Francisco pasar con las cervezas en dirección a la casa del sospechoso. Además, para ellos sería de vital importancia localizar a la vecina anónima que alertó a la madre del desaparecido sobre el posible paradero del joven.

Por ello han habilitado un número de teléfono para que quién pueda aportar algo más sobre esta truculenta historia no dude en hacerlo, ya que la familia se lo agradecerá enormemente. El teléfono es el siguiente: 667202226 y podrán aportar información incluso de manera anónima. La familia ha autorizado a Félix Ríos a actuar como su portavoz en este asunto.

sábado, 5 de febrero de 2011

La Criminología como Literatura, por Rafael de Mendizábal, magistrado emérito del TC

En esta ocasión, os presento un artículo que el Ecxmo. Don Rafael de Mendizábal me ha mandado para publicarlo en este blog. Poco puedo decir yo, que no se sepa de don Rafael: Magistrado Emérito del Tribunal constitucional, miembro de la Real Academia de Jurisprudencia, juez en todas las instancias de nuestra administración, asesor de gobiernos, y actualmente abogado, entre otros muchos honores y actividades. En una frase y como practicante de la criminología: "Gracias Rafael".

Félix M. Ríos
Criminólogo
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La Criminología como Literatura

La Criminología, cuyo nombre tiene un origen francés, es una constelación de saberes científicos, con su aplicación tecnológica, enfocados unidireccionalmente al delito y a su autor, o quizá más exactamente, al hombre como delincuente con un contenido heterogéneo y una perspectiva pluridimensional e interdisciplinar. En un cierto sentido parece correcta pero incompleta la concepción de Franz von Liszt, para quien la Criminología, como “teoría del crimen”, tiene una vocación “causal y explicativa” de la etiología de la criminalidad. Sería, en definitiva, una ciencia con pretensiones de conseguir la síntesis en este ámbito de la Antropología (Biología, Psicología) y la Sociología. Aquélla considera el delito como un acaecimiento excepcional en la vida del individuo, mientras que la perspectiva sociológica lo estudiaría como un hecho normal en la sociedad. Tal dicotomía, admisible intelectualmente, no debe ocultar que el objeto a considerar es único, difiriendo tan sólo el método, ya que la criminalidad como fenómeno social, está a su vez compuesta de crímenes particulares. Ahora bien, la Criminología, en mi opinión, no debe limitarse a la etiología sino que ha de extenderse a la terapéutica y tender, por ello, a la profilaxis de la delincuencia, con una triple función: ayudar a comprender al hombre que delinque para poder juzgarle (individualizando el castigo) y, luego, conseguir su recuperación social, fin constitucionalmente explícito de la pena aunque secundario, detectando la peligrosidad de otros a tiempo para evitar que delincan.

La Criminología, y ello es particularmente importante aquí y ahora, tiene su origen en la publicación de causas célebres, como advierte Jiménez de Asúa. En principio podría parecer que cualquier delito tiene interés criminológico y así es. La extorsión, el robo, el hurto o la estafa han sido tema de investigación, pero la palabra “crimen” da la señal de alerta por hacer referencia inmediata a la gravedad del hecho y a su naturaleza, ya que tradicionalmente nombra los delitos contra la vida. Los procesos famosos, desde los recogidos en el viejo “Pitaval”, a principios del siglo XVIII, hasta los que más abajo se dirán, tienen casi siempre como objeto el asesinato cuyos protagonistas y antagonistas son las víctimas y sus asesinos. En todo juicio por tal delito a quien se juzga realmente es al interfecto, para saber si mereció la muerte y en consecuencia, si merece morir su matador.

Lo dicho pone de manifiesto que el crimen y la literatura han sido siempre buenos amigos. Ese misterio de la muerte violenta a manos de otro hombre y su singular producto, el criminal, ha despertado el interés de los grandes escritores en todos los tiempos, que lo han utilizado como tema dramático por excelencia, desde el teatro griego y Shakespeare, Lope de Vega o Calderón hasta nuestros días. La estructura dramática del juicio o la tensión de la investigación policial han servido de cauce a obras maestras como “Crimen y castigo” de Dostoyewski, “La Malquerida” de Benavente o “Llama un inspector” de Priestley. Hay incluso un género literario que, a partir de Edgard Allan Poe, ha dado excelentes frutos a este lado y al otro del Atlántico, la novela policíaca, no siempre pasatiempo al estilo de Ágatha Christie sino a veces con una gran carga sociológica (“novela negra”). El periodismo, por su parte, fue desde sus comienzos compañero de viaje de la criminología. Las crónicas de sucesos e incluso periódicos especializados –“El Caso”- dan testimonio de ello, así como la figura del “periodista de investigación”.

Sin embargo, nada de lo dicho hasta aquí resulta comparable, aunque sirva para explicarlo, al fenómeno de las “true crime stories”, nacidas en el libro pero trasplantadas luego al cine y a la televisión. A título esporádico este tipo de obras ha existido siempre, pero con carácter masivo tienen partida de nacimiento, con lugar, tiempo y paternidad conocidos. Las crónicas de hechos reales, surgen con “A sangre fría” el año 1965, cuyo autor, Truman Capote, relata un asesinato múltiple, la matanza en su hogar de una familia por dos vagabundos, desde la noche del crimen hasta la escalofriante ejecución de los asesinos. En tal sendero le seguiría en 1980 Norman Mailer con “La canción del verdugo”, “novela verídica” sobre la singular personalidad de Gary Gilmore, un condenado a muerte que se negó a pedir el indulto pero intentó evadirse de la prisión. Prefería morir a vivir encarcelado. Entre estas dos obras, empezaron a proliferar otras por goteo al principio, luego a cientos, sobre los crímenes más espectaculares. No faltaron ejemplos en otros países, Gran Bretaña (“Trail of Havoc” de Patrick Marnham) o Francia (“El jersey rojo” de Pilles), donde lo judicial había atraído siempre a sus escritores y España, con cultivadores ilustres (Jiménez de Asúa, Bernaldo de Quirós, Antonio Pedrol).

Surge así un auténtico subgénero literario, sin que el prefijo quiera ser peyorativo sino orientador de algo que forma parte de un ámbito más extenso. El nuevo género no es el relato urgente, sobre la marcha, periodístico, ni tampoco reelaborado artísticamente, como novela o drama, sino un testimonio con vocación de rigor histórico. En un cuarto de siglo ha alcanzado un desarrollo imponente cuantitativa y cualitativamente. Han aparecido cultivadores no ya ocasionales, como fueron los primeros, sino especializados, tanto que ello les permite llegar a ser “expertos” en la materia y actuar luego como asesores de las instituciones policiales. Es el caso paradigmático de Ann Rule, colaboradora del FBI y en tal grupo pueden ser incluidos algunos más como Joseph Wambaugh, que fue policía en Los Ángeles. Nada en el mundo es obra de la casualidad, aunque pueda serlo del azar como consecuencia de la conjunción aleatoria de una serie de circunstancias. Los factores que explican este auge de las “true stories” son varios y todos enraizados en la idiosincrasia de la sociedad norteamericana. Uno, su capacidad de autocrítica y, a la vez, su optimismo antropológico, que le lleva a creer en la posibilidad indefinida de mejoramiento. Otro, la proclividad a expresar sus pensamientos y sentimientos en público, sin el falso pudor de los europeos. También el respeto a la verdad y el amor al trabajo bien hecho, así como el deseo y la necesidad de conocer la realidad para actuar sobre ella y perfeccionarla, la convicción de que todos merecemos una segunda oportunidad y la “freedom of speech” más amplia en el país más judicialista del universo, donde el juez es un mito.

Estas crónicas comprenden, como regla, la investigación policial del crimen, la preparación del juicio por la Fiscalía, la instrucción y el juicio, con trascripción textual de las partes más importantes, contando luego, unas veces sí y otras no, las peripecias posteriores, como los recursos o el cumplimiento de la pena. En los títulos, no muy imaginativos por lo regular, abunda lo mortal (“deadly”) y lo sangriento (“bloody”). Por su propia índole, abren en canal el sistema judicial y permiten contemplar cómo palpita a corazón abierto, con sus virtudes y sus lacras. En efecto, a lo largo de estas crónicas se aprende cómo funcionan los mecanismos para conseguir las pruebas, por ejemplo, los “affidávit” y “warrants” para la entrada y registro en domicilios o las medidas cautelares (prisión preventiva, libertad bajo fianza), la defensa de oficio o “Public Defender Office”, la instrucción por el Fiscal y la Policía con transparencia para la defensa, el “impeachment” por el gran jurado si hubiera “probable cause”, la “inmunidad” de los testigos coautores o cómplices y el valor de su testimonio, la posibilidad y la forma del “bargain” o acuerdo de acusado y Fiscal, homologado por el juez, el reparto de asuntos entre éstos o el “change of venue” a otra circunscripción menos contaminada, la selección de los jurados, la actuación de los abogados, las reglas procesales, el tiroteo verbal de “Your Honor” “objection”, “overruled” o “sustained” e incluso las deliberaciones del Jurado o de los magistrados (“judges associates”) en los Tribunales colegiados. En fin, de película.

Rafael de Mendizábal Allende
Magistrado Emérito del Tribunal Constitucional
Director de “Actualidad Administrativa”

martes, 18 de enero de 2011

Reflexiones acerca de las profanaciones en Arico, por Jose Gregorio

Nuestro colega José Gregorio González, periodista y experto en ciencias-frontera, nos expone en exclusiva para nuestro blog, su opinión sobre el saqueo de tumbas en Arico, muy coincidente por ahora con la mía. Si bien el tiempo, y la investigación policial demostrarán quien hizo un análisis más acertado a la realidad. Lo importante es que se coja a los desaprensivos y estos hechos no se vuelvan a producir.

Félix Ríos
Criminólogo
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Reflexiones a cerca de las profanaciones en Arico.
Decía el alcalde de Arico días atrás, que estaba cansado del revuelo que se había creado con motivo de las profanaciones de sus cementerios, especialmente del que fue saqueado en la noche del 31 de diciembre al 1 de enero de 2011. Es una declaración curiosa, en especial cuando los mayores excesos los protagonizó el mismo sentenciando sin ningún tipo de duda que los autores eran satanistas, ya que desde su lógica aplastante, “¿quién si no haría una cosa así?” Eladio Morales, quizá llevado por la emoción y el nerviosismo del momento se manifestó de esta forma ante cuantos medios informativos le pusieron la alcachofa delante, pero después, cuando la cosa llamaba a la calma y la tesis satánica comenzaba a ser descartada, el buen hombre reculó, como decimos en el mi pueblo, y cambiando el discurso empezó con otro más bien victimista en el que decía que Arico no debía ser conocido por ese tema. Yo también creo que Arico tienes otros muchos méritos, empezando por su sabroso queso, también envuelto en polémicas en estas semanas, algunos vinos francamente buenos, y un patrimonio humano de paciencia y valor incalculable. Dicen, quienes hace y conocen la política del pueblo, que el énfasis por satanizar el asunto fue una estrategia que al alcalde le interesó potenciar para eludir lo que muchos consideran una irresponsabilidad suya, al no dotar del alumbrad adecuado al Camposanto. Batallitas al margen, los autores de la tropelía poco tienen que ver con la intrahistoria política ariquera (ariquense?) y es a ellos, y solo a ellos, a quienes hay que culpar de la salvajada que supone asaltar un cementerio, abrir sus tumbas y llevarse los restos.

Mientras redacto estas líneas un aviso de una cuenta de correos me indica que los primeros en dar la noticia –“la exclusiva” eran los compañeros del diario digital EL DIGITAL DE CANARIAS.NET, http://eldigitaldecanarias.net/noticia42791.php y no LA OPINIÓN DE TENERIFE http://www.laopinion.es/sucesos/2011/01/03/roban-siete-cadaveres-cementerio-arico/322537.html como una y otra vez han indicado en su periódico. Ignoro si eso tiene importancia, pero debe tenerla en cierto círculos o para ciertas personas si tenemos en cuenta que se rivaliza por dejar claro “quien fue el primero” La cuestión es que desde un primer momento se barajan las mismas hipótesis que casi siempre que sucede algo de esto: vandalismo, secta satánica o no, y fieles de cultos afrocaribeños.

Personalmente me decanto por la tercera vía como “núcleo inspirador” de los autores del delito. Los vándalos no actúan así, sus signos son tan evidentes que los cuerpos de seguridad han tenido que abandonar esa posibilidad desde un primer momento.
En cuanto a la “secta”, es otro asunto recurrente y plantea una doble cuestión. La primera, saber exactamente a qué llamamos secta, un término estigmatizante, peyorativo, que discrimina a otros modelos de creencias diferentes a los que mayoritariamente son abrazados por fe o por costumbre por quienes etiquetan de esa forma. En Canarias ha convenido abusar del término “secta” y generar titulares llamativos para desviar la atención sobre otras formas de delincuencia más duras, reales e incontrolables por parte de los Cuerpos de seguridad del Estado. Hace años la Brigada de Información Policial se empleó a fondo para recoger datos de todos los grupos “raros” que operaban en Canarias, pero de ahí a tener la condición de expertos o fiarnos de sus impresiones, va un trecho demasiado largo para quienes conocen las dinámicas de muchos de estos grupos “secta” En cualquier caso, con lo ocurrido en Arico, siendo un delito en el que además no se tiene en consideración el “factor emocional” que se ejerce especialmente sobre los familiares, podemos prescindir del respeto y la consideración hacia los autores, por mucho cuidado y exquisitez que haya tenido al realizar el asalto y robo. Pero no parecen que sean una “secta” de las que la policía y los investigadores conocemos. Queda como posibilidad que sea un grupo de nueva implantación, pero si es así, no podemos etiquetarlo porque sería su primer “golpe” conocido. El otra cuestión, la segunda de este doblete, es el de la etiqueta “satánica” Aquí caemos en el error de etiquetar como satanismo a unos pollos muertos, unas velas negras y unas cuantas pintadas de “666”, cruces invertidas y “anticristo”. Socialmente estamos viciados por el cine, y también la pandilla de adolescentes que hacen un uso imitativo y repetitivo de esos arquetipos asociados al satanismo. El satanismo es OTRA COSA muy diferente, y no tiene que ver con asaltos a cementerios, pintadas en las calles, cruces invertidas ni velas negras. Para explicarnos nos pueden servir de ejemplo las tribus urbanas que han adoptado los estereotipos del vampiro como modelo estético, e incluso como “filosofía de vida”. Pueden vestir a lo gótico, en plan drácula, modificarse los colmillos, beber sangre, reunirse en sótanos al caer la noche, desarrollar una cultura o clan underground más o menos sugerente y sensual…pero nada tienen que ver con los “vampiros reales”, los deformes y malolientes seres presentes en muchas mitologías cuya existencia estaba maldita, más cercanos a Nosferatus que a Tom Cruise en “Entrevista con un Vampiro” o los guapos y atléticos chicos de Crespúsculo. Pues con el satanismo real y la estética de los asaltadores de cementerios y gamberros callejeros pasa más o menos lo mismo.

Y es curioso que este mismo ejemplo me sirva para valorar la intervención de militantes, o tal vez solo simpatizantes, de los cultos afrocaribeños en el affair de Arico. En cultos como el Palo Santo se utilizan pequeños fragmentos de huesos humanos en la elaboración por ejemplo de “calderos”, cosa que también ocurre con la Macumba al menos en alguna variante brasileña, o en el vudú haitinano, donde junto a huesos de animales, plantas y el temido polvo del pez globo, también se incorporaba polvo de huesos. En el ámbito de la Santería no se usa, salvo en el citado Palo. La cuestión clave está en definir el todo por una parte, es decir, en culpabilizar unas creencias que tienen rango de religión en muchos países, por la acción de unos pocos, por muy imbuidos que puedan estar de estas creencias. Por lo general, los fieles de estos cultos son respetuosos y discretos con aquellos rituales o prácticas que pueden despertar susceptibilidades entre la población general, de manera que no suelen dejar restos de las mismas por ahí, y menos, asaltar cementerios como se ha hecho. Pongo otro ejemplo: es como si un sacristán roba piezas de su parroquia y las vende en el mercado negro a coleccionistas con devoción. El contexto es claramente religioso, pero es obvio que ni el sacristán ni el comprador representan a las creencias cristianas.

De esta manera, los ingredientes de lo ocurrido en Arico parecen pertenecer a la esferas de las creencias afrocaribeñas, y tiendo a reforzar mi hipótesis sobre la idea de que se trata de un encargo destinado a compradores en el mercado negro. En el informe del criminólogo Felix Ríos http://cronicadelcrimen.blogspot.com/2011/01/profanacion-de-tumbas-en-arico.html se proponen a varios autores, que actuaron de forma coordinada y cuidadosa: de no ser un trabajo profesional (descartamos el trabajo ritualístico directo), el engranaje habría sido muy diferente. A nuestro juicio alguien demandaba ese material y encargó su búsqueda, seguramente sugiriendo el lugar y el momento más adecuado, pagando por ello. Posteriormente, los pondría en circulación, aunque tal vez este paso se habrá demorado por el revuelo causado.

La única forma de llegar a los “responsables” es que algún autor material confiese –cosa difícil, ya que no debe haber remordimiento, al menos no muy grande, dado que fueron selectivos y respetuosos en conjunto- o que un cliente del cerebro de la operación delate a éste, aunque difícilmente podrá aportar pruebas y, en todo caso, se pondría en evidencia dentro de su comunidad. Veremos por donde se destapa el asunto. De momento, esta larga reflexión termina aquí.

José Gregorio González
Periodista y presentador de Crónicas de San Borondón,
RTVC

Inicio y seguimiento del caso de Las Pofanaciones de tumba por La Opinión

Reproduzco a continuación los artículos publicados por el periodista e investigador Antonio Herrero, en La Opinión, quien ha seguido muy de cerca este caso, y sin duda quien cuenta con las fuentes más cercanas a la investigación policial. Quiero dejar claro que reproduzco los artículos, no es que Antonio haya decidido realizar un artículo para mi blog, abierto a todo profesional que quiera escribir en él.

Félix M. Ríos
Criminólogo

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AH, La Opinión, 02-01-11
Roban siete cadáveres en el cementerio de Arico
Una mujer que acudió al cementerio observó que se habían profanado varias tumbas y avisó a la Guardia Civil

ANTONIO HERRERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE La llegada del año nuevo trajo consigo que unos desconocidos profanasen las tumbas del cementerio de Arico y robaran siete cadáveres, hecho que fue descubierto ayer por una mujer cuando se disponía a depositar flores a un ser querido, según confirmaron a La opinión de tenerife fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil.

La víctima relató a la Benemérita lo sucedido que desplazó una dotación del puesto de Granadilla de Abona que corroboró los hechos. Ante ello, se decidió que el Equipo de Policía Judicial del mismo puesto se dirigiese al lugar y efectuase la inspección ocular así como el reportaje fotográfico.

Dada la fecha en la que fue profanado el camposanto, primero de año, las fuentes consultadas señalaron que se barajan dos hipótesis. La primera que se trata de una cuestión relacionada con la santería o incluso con ritos satánicos practicados por una secta. En cuanto a la segunda hipótesis podría tratarse de un simple acto vandálico.

Los autores profanaron diversas tumbas de donde extrajeron restos óseos que quedaron al aire libre. La profanación causó gran consternación y malestar entre el vecindario que han visto como la osamenta de sus seres queridos no pueden descansar en paz. El cementerio de Arico, sito en las afueras del pueblo ha sufrido otros dos actos de la misma índole en el último año. Por su ubicación resulta un camposanto fácil de destrozar, ya que no hay viviendas en los alrededores.

La Guardia Civil, al cierre de esta edición no había practicado detención alguna en relación con estos desagradables hechos.

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AH, La Opinión, 03-01-11
La Guardia Civil sospecha de una secta satánica
Los autores del robo de cadáveres en Arico profanaron cinco nichos y se llevaron las cajas de madera con los esqueletos

ANTONIO HERRERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE Los vecinos del municipio sureño de Arico no salían ayer de su asombro, tras tener conocimiento a través de la opinión de tenerife de la profanación del cementerio de la Villa de Arico, donde los autores rompieron cinco nichos y se llevaron un total de siete cuerpos puesto que dos de los enterramientos contenían los cuerpos de dos hermanos cada uno, según confirmaron fuentes de los afectados a este diario.
Los hechos tuvieron que ocurrir en la madrugada de Año Nuevo, ya que la primera vecina que descubrió el hecho, Gregoria Morales González, que se acercó a poner flores a sus deudos, se percató de que algo había ocurrido al encontrar unos nichos rotos y su interior vacío. Los autores se apoderaron de las cajas que contenían los restos de los cuerpos.

Fue esta mujer la que alertó a la Policía Local de la Villa que se desplazó al cementerio y corroboró el acto vandálico. Inmediatamente, hicieron acto de presencia dos parejas de la Benemérita del puesto de Granadilla de Abona, así como el Equipo de Policía Judicial que llevó a cabo la inspección ocular.

El Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC), por su parte, abrió una información con el fin de averiguar qué grupo satánico de rito afrocubano podría encontrarse tras estos hechos y si tienen relación con la llegada del año 2011, así como si presenta características similares a las dos profanaciones que sufrió el camposanto de Arico El Nuevo hace tres años, el otro cementerio que tiene el municipio.
Un vecino que prefirió mantener el anonimato manifestó que el día de Año Nuevo, otro convecino le relató que observó la presencia de tres coches aparcados en los estacionamientos del cementerio de Arico, pero que pensó que se trataba de jóvenes celebrando el Fin de Año.
Esta misma persona agregó que en la carretera de Chiquero vio a un individuo con capucha que portaba un saco y que estaba haciendo auto stop.

Un alcalde y una costurera
María del Carmen Marrero González, otra vecina, narró que se enteró por su hija, quien leyó en el periódico la información, de la profanación de las tumbas. "Mamá, llégate al Lomo (lugar donde se halla el cementerio) que robaron cinco cadáveres. Así que me vine ya que tengo enterrada aquí a mi madre". Precisamente, la hija de esta mujer agregó que se había encontrado en las curvas de Chimiche, a ambos lados de la carretera, a dos hombres vestidos con túnicas blancas y que no detuvo la marcha.

De los cinco nichos profanados, dos de ellos contenían dos cadáveres cada uno, correspondientes a hermanos. Son un total de seis varones y uno de ellos fue alcalde de Arico en los años 50. Otro es una mujer que pudiera tratarse de Tomasa Delgado Medina, originaria de Teguedite y que ejerció como costurera, por lo que era ampliamente conocida. De hecho, la mayoría de los vecinos que durante la mañana de ayer acudieron a comprobar si alguno de los cuerpos desaparecidos correspondía al de un familiar, sintieron enormemente el robo de los restos de esta mujer.

En cuanto a los varones podría tratarse de Belisario Delgado Morales, que falleció el 28 de enero de 1920, así como de un hermano de éste que pereció el mismo día y de Manuel Saavedra Gómez, muerto el 18 de agosto de 1934, y de su hermano Juan Saavedra Gómez, cuyo óbito se produjo el 21 de mayo de 1951. La relación entre estos nombres y los nichos está siendo comprobada tanto por la Guardia Civil como por el Servicio Técnico del Ayuntamiento, por lo que a lo largo de la mañana de hoy, con toda probabilidad, se tendrá la certeza de qué cuerpos son los sustraídos.

Otro vecino que se acercó en cuanto conoció la noticia, Onofre Pérez González, se quejaba de que el camposanto no permanezca cerrado, como el de Granadilla, a partir de las siete de la tarde. "Yo me enteré por la opinión de tenerife de lo sucedido y me vine al camposanto y ver si se trataba de alguno de mis familiares quien sufrió daño alguno. Vi el periódico y salí corriendo como una bala".

La Guardia Civil estuvo practicando la inspección ocular el pasado sábado desde las 12:00 horas hasta las 15:00 horas aproximadamente, tiempo en el cual el cementerio permaneció cerrado. El sepulturero, Leoncio Morales García, hizo acto de presencia y se encargó de tapiar los nichos que estaban destrozados. Sólo dejaron a salvo dos lápidas. Hoy su interior se encuentra vacío. Los delincuentes sólo actuaron en el patio del grupo A, el más antiguo del cementerio, que tiene unos tres mil enterramientos y que lleva abierto desde los años veinte. Los asaltantes rompieron cuatro nichos y el otro en el F.

Un testigo de excepción
Un testigo de excepción, Leoncio Morales García, sepulturero de los dos cementerios de Arico, relató a la opinión de tenerife su parecer de lo que pudo ocurrir durante la Nochevieja.

"Hace tres años rompieron nichos del cementerio de Arico El Nuevo. Yo creo que se trata de personas con cierto conocimiento y que los nichos que reventaron fueron seleccionados ex profeso. Hay que tener en cuenta que salvo uno de ellos, los cuatro restantes se encuentran a ras de suelo y en dos de los casos se trata de dos parejas de hermanos. Desde luego tienen que tener el estómago más frío que el mío. Yo llevo diez años en el puesto y nunca había visto algo semejante." Leoncio Morales agregó: "Es cierto que en varias ocasiones, detrás de las puertas del cementerio he encontrado bolsas con restos de palomas y gallinas degolladas, así como monedas y velas. En otras ocasiones me he encontrado con velas repartidas por el interior del cementerio".

Antonio Morales Delgado era en la mañana de ayer uno de los vecinos más afectados por la profanación. "En cuanto me enteré me tuve que levantar y tomarme una taza de tila. Que el alcalde se ponga las pilas. Esto es increíble, ya que ni los huesitos los respetan", matizó.

Morales Delgado apuntaba hacia una extraña secta que tiene su sede en el barrio de La Sabinita. "Que vayan y miren en la zona de Los Murriones. En esa secta hay desde médicos hasta profesores del municipio que llegan a bordo de coches último modelo y se reúnen en una vivienda".

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AH, La opinión, 4-01-11
Tres sectas destructivas campan en Tenerife
Medio centenar de clanes con 8.500 adeptos se implantan en la Isla l La orden Satori, afincada en Santiago del Teide, se anunció en la prensa rusa con las siglas SSS, de Sol, Sexo y Sangre

La investigación de la profanación de las tumbas de Arico no es la única que se realiza en estos momentos en Tenerife sobre sectas. Un extenso dossier de la Brigada de Información del Cuerpo Nacional de Policía de la Comisaría Provincial cifra el número de sectas en Santa Cruz de Tenerife en medio centenar, tres de ellas destructivas. Entre todas tienen un alrededor de 8.500 adeptos. La cara más triste de esta historia la representan las familias afectadas, que pueden llegar a unas 3.500. En estos momentos, la Policía Nacional considera que están en fase de implantación la secta de Eckankar, orientalista; las Hermanas Halo Belcebú, satánica; y la Iglesia de la Cienciología, psicoanalítica.
ANTONIO HERRERO
SANTA CRUZ DE TENERIFE La implantación de sectas en la provincia de Santa Cruz de Tenerife avanza de manera inexorable. El reciente robo de al menos siete cadáveres y la consiguiente profanación del cementerio de Arico ha traído a la actualidad estas sociedades. La Policía relaciona este crecimiento con la llegada a Canarias de inmigrantes de origen africano y sudamericano, en cuyos países se practica la santería y la brujería.

Sin embargo, a las autoridades policiales de Tenerife lo que más les preocupa es la implantación de las denominadas sectas destructivas. Entre estas destacan la Ordo Illuminatorum, que tiene unos cuarenta adeptos y mantienen vínculos con la extrema derecha. Fue fundada por un grupo de masones obsesionados por la magia sexual tántrica.

La siguiente es la Ordo Templis Orientis, que cuenta con unos treinta adeptos. Este clan es la rama femenina de la Ordo Illuminatorum y su fin es continuar la obra de los templarios. Sus ritos se basan en orgías de tinte sexual y sádico. Tiene su sede mundial en Stein, Suiza.
Por último, está la secta Satori, liderada por una ciudadana rusa que vive en Santiago del Teide. El número de sectarios es de medio centenar y las autoridades rusas han alertado del peligro social que su existencia representa. Se ofrecen en Rusia mediante anuncios publicitarios en prensa bajo el signo SSS, siglas que corresponden a Sol, Sexo y Sangre, como una atracción más de la Isla de Tenerife.
Otra secta de carácter destructivo, compuesta por alemanes y británicos es la conocida como Eckankar. Estos manipulan a los niños desde su nacimiento y su número estaría constituido por aproximadamente cien adeptos.

Otra secta de similares características a la anterior es la conocida como Imitación a la vida (IVI). Es una escisión de la Gran Fraternidad Blanca Universal. Utilizan técnicas de manipulación en niños y mujeres. Prioritariamente, está constituida por ciudadanos belgas y sus integrantes se aproximan al medio centenar.

La Orden del Templo Solar (ODTS), también destructiva, está integrada por españoles, belgas, suizos y franceses. Orientan al suicidio a sus componentes. Basta recordar los casos acaecidos en Suiza, Canadá y Francia en octubre del año 1994, a raíz de los cuales murió en el cantón suizo de Friburgo un ciudadano tinerfeño, Leopoldo Cabrera Gil, titular de una peluquería en la calle Galcerán.

El último de los grupos que trata de implantarse en Tenerife es el denominado Sukyo Mahikari, conocido como Asociación Mahikari-Luz Verdadera. Se puede considerar como secta destructiva, tanto en el aspecto piscológico y emocional, como en el de la personalidad de sus adeptos, sobre todo en aquellos que son mas vulnerables. Los seguidores de este grupo son atemorizados con el daño físico que les pueden producir las enfermedades y les venden remedios en forma de "energía cósmica" y técnicas totalmente nocivas e inservibles. Les incitan, además, a rechazar una atención médica adecuada, así como cualquier tipo de medicamento.

Este clan daña psíquicamente, en mayor o menor profundidad a sus adeptos. Es decir, realiza un auténtico lavado de cerebro, una modificación del pensamiento, sobre sus adeptos. Los profesionales de la psicología explican que la modificación del pensamiento por las sectas se realiza lentamente, gradualmente, sin que la persona se percate de ello, y ahí reside su efectividad.

La Asociación Mahikari-Luz Verdadera tiene una segunda característica de las sectas destructivas, que consiste en la influencia y en el dominio total del líder sobre sus seguidores, en provecho siempre del primero y en deterioro de los últimos.

En otro orden estarían las sectas denominadas Milenaristas-Apocalípticas, que preconizan un cataclismo mundial próximo, en referencia a las Apocalípsis de San Juan o la doctrina hinduista de los ciclos.

Entre estas, la Policía Nacional destaca el Grupo de Heide, liderado por Heide Fittkau-Garthe, que con unos 40 adeptos fue desarticulado por la Brigada de Información el 8 de enero de 1998, cuando supuestamente trataban de suicidarse en Las Cañadas del Teide.

Por su parte, la Orden del Templo Solar (OTS,) tiene unos sesenta adeptos y mantiene su sede social en Güímar. Luego estaría la Familia, antes conocida como Los Niños de Dios, con una mera presencia testimonial de unos veinticinco adeptos. Esta secta tuvo especial relevancia en los años setenta, cuando su líder David Brandt Berg, Moisés David, residió en Tenerife entre los años 1974 y 1977, en Puerto de la Cruz.

Moisés David dominaba a sus ´hoas´, como denominaba a sus adeptas, y las prostituía. Las ´hoas´ invitaban a bailar y a tomar copas a los clientes de una conocida discoteca de la época, Los Caprichos. Hasta este local de diversión llegaban desde todos los puntos de la Isla hombres que acudían para mantener relaciones sexuales con las ´hoas´. Las citas acababan en un suntuoso chalé ubicado en El Durazno, que hoy es ocupado por un afamado restaurante. Muchas mujeres dieron a luz niños que fueron vendidos en los Estados Unidos.

Otro de los clanes está construido por las grupos gnósticos o nueva era, formado por ocultistas y esotéricos que se apoyan en la idea de que el mundo está a punto de entrar en una nueva era, la de Acuario, que corresponde a una nueva toma de conciencia espiritual y es la sucesora de la era Piscis, que dio nacimiento a las religiones cristianas.

Los movimientos evangélicos, ultrapentecostalistas y pseudocatólicos aparecen en este entramado. Estos grupos se refieren a la tradición cristiana, reunidos alrededor de pastores o antiguos padres u obispos.

También se encuentran exponentes en Tenerife de los orientalistas que se apoyan en religiones o metafísicas orientales, como el budismo, el taoísmo y el hinduismo. Además, están los pseudomasónicos, que constituyen círculos herméticos con estructura y parafernalia de tipo masónico.

Cierran esta lista los neocuranderistas. Estos grupos preconizan modos de curación no reconocidos por la medicina oficial. Efectúan desde la simple oración a procesos terapéuticos completos.

Entre los tres grupos sectarios en fase de implantación se hallan la secta Eckankar, la Iglesia de la Cienciología y las Hermanas Halo Belcebú. Esta última es la que más preocupa por su carácter destructivo. Este grupo está formado sólo por mujeres y llevan el feminismo a sus últimos extremos y propugna el sacrificio de varones. En la provincia de Las Palmas de Gran Canaria encontramos grupos como el Ocinatas Otluct, que tiene una visión antisocial y antisistema, así como antirreligiosa.

viernes, 14 de enero de 2011

La Asociación Laxshmi se persona judicialmente en la causa relativa a la Desaparición de Sara

Javier Reyes, publica hoy viernes en ABC este artículo sobre nuestra reciente actividad en el caso de Sara. Ayer telefoneé a Nieves y le expliqué bien todo, indicándole que tiene las puertas abiertas para que les demos los datos o ayuda que precisen, una vez estudiemos el sumario. "Cualquier ayuda es bienvenida", me dijo. Desgraciadamente la familia ha sufrido mucho, sobre todo por la presión de los medios, por ello esta iniciativa es independiente a la familia, si bien saben donde encontrarnos. Muchos medios no entienden que a veces, la supuesta pasividad de algunas familias no es tal, sino que es abrumadora la carga emocional del drama de perder a un hijo. Dejemos a la familia intentado recuperar su vida, y trabajemos los profesionales y la policía.

Félix Ríos
Criminólogo

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La asociación Laxshmi, creada por el criminólogo Félix Ríos, iniciará la revisión del caso con el fin de abrir nuevas líneas de investigación tras más de cuatro años y medio de la desaparición de la joven

La joven Sara Morales desapareció ya hace cuatro años y medio al salir de su casa en el barrio de Escaleritas en dirección al centro comercial La Ballena, donde había quedado con un amigo. Poco más se ha sabido pese a los esfuerzos de los cuerpos policiales y la concienciación de la sociedad canaria. Ante tanta incertidumbre, la Asociación Laxshmi para la Lucha contra el Crimen y la Prevención registró ayer en el Juzgado de Instrucción Número 1 de Las Palmas de Gran Canaria un escrito de personación como acusación particular en la causa judicial abierta por la desaparición de la menor.
El documento, presentado por el procurador Antonio Vega y al que ha tenido acceso ABC, permitirá a su presidente, el criminólogo Félix Ríos, iniciar una investigación en profundidad del caso. El Juzgado tiene cinco días hábiles para aceptar el escrito, por lo que, en principio, a finales de la próxima semana, Ríos comenzará a solicitar toda la documentación.

La ventaja de la asociación, que acaba de nacer a comienzos de enero, radica en que tiene la potestad jurídica para participar activamente en los casos y no ocurra lo que ha pasado hasta el momento, que muchas familias con casos de desaparecidos adoptan un papel pasivo y se dejan guiar por las instituciones y los cuerpos policiales. Los primeros pasos de Laxshmi serán la revisión de toda la documentación del caso para hacer un diagnóstico real y evaluar que se puede hacer cara al futuro o, incluso, admitir que está todo hecho. El trabajo será largo y arduo, porque según el propio Ríos, la Policía Nacional trabaja en más de 300 líneas de investigación.
La intención es acceder a testigos, interrogatorios o, incluso, al expediente de las excavaciones en el pozo de Jinámar, última gran investigación policial para tratar de encontrar a Sara Morales. En esa línea por ejemplo, la asociación baraja también personarse en las diligencias previas del llamado «Violador de la Feria», suicidado en la cárcel de Salto del Negro en enero de 2009 sin que se haya resuelto su posible vinculación con el caso al perpetrar siempre sus ataques en las cercanías del lugar donde supuestamente desapareció la joven. Ríos espera también que, a corto plazo, se puedan difundir imágenes envejecidas de la propia Sara y Yéremi Vargas, el niño desaparecido en marzo de 2007 mientras jugaba en un solar próximo a su casa, situada en Vecindario.

Forenses
El despacho del criminólogo coordinó el trabajo de un grupo de expertos forenses a nivel internacional para realizar el envejecimiento artificial de las imágenes de Sara y Yéremy. El trabajo fue realizado por expertos de Estados Unidos, Inglaterra, Argentina y revisado por otros de Bélgica, así como visado por las principales organizaciones internacionales expertas en la desaparición de menores. Días antes de enseñar el trabajo a las madres se inició la búsqueda de los huesos en el Pozo de Jinámar, por lo que la difusión quedó postergada.
Además, tras los malos resultados de la investigación, algunos mandos policiales desaconsejan a las madres la reproducción de las imágenes en los medios de comunicación social por considerar que aún es pronto. Sin embargo, Ríos aclara que esta reconstrucción es pertinente para Missing Childrens, organismo reconocido a nivel estatal en Estados Unidos y que ha elaborado un manual sobre desapariciones que sirve como «libro de cabecera» del FBI para resolver estos casos. En su opinión, estos trabajos deben realizarse cada tres o cuatro años, y ha enviado una carta a la delegada del Gobierno, Carolina Darias, para advertirla del error. No ha recibido respuesta. Tampoco se obtuvo nunca respuesta de la Policía Nacional del informe preliminar elaborado por el equipo de Ríos sobre el posible agresor de Sara Morales.
El último gran estallido mediático del caso de Sara Morales se produjo en el pasado mes de marzo cuando se encontraron restos óseos en un pozo de Jinámar. Dentro de las labores propias de la investigación, una cámara subacuática filmó una bolsa con huesos en una vieja vivienda abandonada de una finca agrícola que ahora es retiro habitual de los toxicómanos de la zona. Durante varios días se formó un gran dispositivo de seguridad formado, entre otros, por la Policía Nacional y la UME (Unidad Militar de Emergencias), que coordinaban los trabajos de drenaje del pozo, muy lentos por la abundante cantidad de basura acumulada, el agua, las estrechas galerías y los gases tóxicos. Finalmente, y tras la expectación mediática levantada durante cuatro días, los investigadores concluyeron que los restos óseos eran de procedencia animal.

Javier Reyes, ABC, 14 de enero de 2011, Págs 42 y 43.

jueves, 13 de enero de 2011

INDICIOS: TESTIGOS MUDOS, por el inspector Otín


Mi querido colega José Mª Otin, afamado criminólogo, inspector del CNP y uno de los pocos que ha trabajado a nivel práctico la técnica del "criminal profiling" (perfil criminal) en España, nos honra con este magnífico artículo sobre criminalística.
Conocí en persona a José Mª en el congreso de profilig de Valladolid del año pasado, organizado por la Sociedad Española de Criminología. Otín dió una magnífica conferencia sobre la evolución, utilidad y novedades en profiling, y rápidamente entendí que hablaba con conocimiento práctico del asunto, cosa que hacen pocos, la mayoría empeñados en repetir las palabras de otro escritas en un libro o en una serie televisiva. En las palabras de José Mª encontré mis pensamientos instantáneos en los diez años que llevo revisando homicidios y desapariciones sin resolver en Canarias, realizando informes de reconstrucción y perfil, para reactivar los casos más difíciles que a veces la policía no puede desenrredar.

Tras la charla de José Mª le comenté que uno de mis mentores ha sido el Comisario Álvarez Saavedra, autor de numerosos libros sobre criminalísitica, y una eminencia en la policiología. José, había trabajado con él, y también lo consideraba una referencia, por tanto, creo que nuestra conexión fue inmediata, como la de dos científicos que han tenido el mismo maestro.

En ese congreso, compartimos experiencias con Marck Safaric (exagente del FBI-Unidad de Ciencias del Comportamiento) y otros muchos, para mi fue una satisfacción que se me escuchase, y pudiera contar mi experiencia práctica en el profiling. Ese día, fue uno de esos, en los que sientes que ha merecido la pena sacrificar tiempo, esfuerzos y dinero, en ayudar a algunas familias de víctimas.

Félix Ríos - Criminólogo

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INDICIOS: TESTIGOS MUDOS


En el lugar del delito, realidad y ficción se confunden. El poder de los medios de comunicación, especialmente de la televisión, y series de enorme éxito como “C.S.I.” han acercado al gran público a los entresijos de la investigación criminal y han puesto de relieve el valor de los indicios en la misma. Pero no todo es cierto. ¿Qué hay de realidad y qué de ficción? En este trabajo nos acercaremos al lugar del crimen para saberlo, sin perder el rigor científico.

Se acaba de cometer un delito. Nada más tener conocimiento de ello, una patrulla de la policía se desplazará al lugar del hecho para, entre otras, llevar a cabo una importantísima misión: la protección del mismo. Tras la cinta policial que establece esa frontera con el mundo del delito, se esconde un tesoro para los investigadores: multitud de indicios, cuyo valor puede ser incalculable para conocer lo sucedido y encontrar al culpable.

Cualquier objeto, cualquier sustancia, cualquier materia, puede convertirse en indicio: un chicle en el suelo, un ticket de compra, una fibra invisible, el olor de un perfume… Son auténticos testigos mudos pero muy elocuentes de lo ocurrido, únicamente hay que conocer su idioma para interpretarlos adecuadamente.

El auténtico valor de un indicio es su posibilidad de convertirse finalmente en prueba que sirva ante un tribunal para esclarecer el hecho juzgado. El trabajo de múltiples especialistas en perfecta armonía debe obrar el milagro: desde el primer policía encargado de protegerlo hasta el científico forense que expone sus conclusiones en el Juzgado.

¿Qué puede constituir un indicio?

Todo contacto deja rastro. El criminal siempre dejará algo suyo en el lugar del delito y se llevará algo de éste consigo. Este axioma de la investigación criminal, formulado hace más de un siglo por el insigne profesor Locard, no ha perdido un ápice de su vigencia con el paso del tiempo.

Para la Criminalística (disciplina encargada del estudio y análisis de los indicios) puede serlo cualquier cosa de cualquier naturaleza que haya sido usado o producido en la comisión de un delito y que puede proporcionar las bases científicas o técnicas para orientar una investigación criminal. Los indicios no entienden de formas, olores, colores, o sabores: La huella de un zapato, la impronta de una herramienta, el rastro de un olor, la ausencia de un objeto, han sido y probablemente seguirán siendo indicios que han permitido resolver crímenes.

¿Qué pueden aportar los indicios?

Desde situar al sospechoso en el lugar del delito hasta proporcionar elementos clave para resolverlo, corroborar o refutar testimonios, e incluso convencer al juzgador de la culpabilidad del reo si constituyen una concatenación lógica capaz de convertirse en auténtica prueba.

El A.D.N. contenido en una minúscula gota de sangre puede llevar al culpable a prisión, pero también pueden hacerlo los minúsculos fragmentos de vidrio pertenecientes a las gafas del criminal y que perdió en la lucha con su víctima. Un trozo de papel arrugado y casi ilegible que resultó ser un ticket de compra recogido en una papelera sirvió para esclarecer una misteriosa muerte, y el olor a pescado de un violador llevó a la Policía hasta él.

Son innumerables los ejemplos de casos reales como los descritos que demuestran la utilidad de estos testigos mudos, pero no todo es tan fácil como pueda parecer. En muchas ocasiones, ni siquiera hay indicios. ¿O quizá debería decirse que no se han encontrado? Un buen investigador sabe que “la ausencia de pruebas no es prueba de su ausencia”. Pero por desgracia, en multitud de ocasiones ni todo el arsenal técnico y científico del que hacen gala los policías forenses de “C.S.I.” es capaz de obtener un solo indicio de valor en la escena del crimen. ¿Cómo es posible esto?

Por su gran fragilidad. Hay indicios enormemente sensibles a todo lo que les rodea: la contaminación ambiental, las inclemencias meteorológicas, las manipulaciones indebidas…

El ADN, sin ir más lejos. La gran pantalla nos ha hecho creer que es posible localizar y recuperar ADN de cualquier parte y en cualquier condición. Esto solo es parcialmente cierto. Aunque actualmente la ciencia forense cuenta con técnicas de detección enormemente sensibles, la realidad demuestra que en muchos casos es imposible obtener ADN con valor identificativo, bien porque no se ha conseguido aislar y recoger la muestra o bien porque ésta se encontraba muy degradada al haber sido afectada por la humedad, el calor, o la contaminación. Y lo mismo ocurre con muchos otros indicios biológicos, físicos o químicos.

Y a lo anterior hay que sumar el que en muchas ocasiones constituye el mayor peligro para la integridad de los indicios: la manipulación humana. La curiosidad malsana, la ignorancia o la incompetencia tienen un gran poder destructivo. La torre de gruesos muros construida a base de sólidos indicios puede ser fácilmente derribada ante un tribunal por la simple ruptura de un eslabón en la importante cadena de custodia que han de seguir los indicios en todo su recorrido, desde su hallazgo hasta su presentación en la mesa de pruebas de una sala de audiencias. El famoso caso de la estrella del deporte y la televisión O.J. Simpson supuso un lamentable pero eficaz ejemplo de esto.

Aquí radica la importante, difícil y desconocida tarea de la adecuada protección de los indicios, que va mucho más allá del simple acotamiento del lugar con cinta policial, y que afecta de distinta manera a todos los implicados en el hecho. Una buena labor de protección y custodia del lugar del delito aumenta exponencialmente las posibilidades de éxito de la investigación posterior. Como ejemplo, valga decir que un elevado porcentaje de casos de homicidio irresolutos lo son por una pésima protección inicial del lugar del crimen, con la consiguiente pérdida del caudal informativo que los indicios destruidos pudieran haber aportado.

José Mª Otín - Criminólogo

domingo, 2 de enero de 2011

Félix Ríos es entrevistado para CasoSiete

Editado por Caso Siete Domingo enero 2, 2011

Más de diez años de experiencia como criminólogo le avalan. Experto en la elaboración de perfiles criminales su colaboración en casos como el de la desaparición de Isabel Canino, en La Laguna, o la de Kataysa, en Lanzarote, han convertido a Félix Ríos en uno de los referentes en investigación criminal en Canarias. Formado en la Escuela Superior de Ciencias Criminológicas de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), comienza su andadura profesional con la investigación de una serie de casos sin resolver en La Gomera. Actualmente, siete casos sin resolver son los que consiguen robarle el sueño.



¿Cuál es la función exacta de un criminólogo?

En mi caso particular mi labor es principalmente la de asesoramiento a la familia de la víctima de un crimen o desaparición en todo momento. El objetivo está claro, resolver el caso y ante esto todos mis pasos deben ir encaminados a ayudar a esclarecer lo que pudo suceder. Para ello es fundamental el trabajo que se realiza en colaboración con el abogado de la familia de la víctima.


¿Podría explicar los pasos que sigue a la hora de iniciar una investigación?

Las pautas que se siguen pueden variar según el caso y sus características. Como base siempre parto de un hipotético triángulo en el que ubico, en cada vértice, al autor, el escenario del crimen y la víctima. Dependiendo de los datos de los que disponga la incógnita a despejar puede variar. Por ejemplo, en el caso de la desaparición de Isabel Canino se buscaba a la víctima principalmente pero a través de su muy probable agresor. Finalmente, despejar estas dos claves nos permitía entender cómo fueron los hechos y qué pasó exactamente en la casa.


¿Su labor está coordinada en todo momento con la que llevan a cabo los cuerpos de seguridad del Estado?

Lo ideal sería que existiera esa colaboración entre la figura del criminólogo y la policía pero lo cierto es que es un gremio bastante cerrado con el cual es complicado alcanzar un grado de colaboración sincera a la hora de trabajar. Yo prefiero llevar mi labor de asesoramiento en paralelo a las investigaciones que pueda realizar la policía, mandándoles información siempre, a través del juzgado, mientras prefiero tener un contacto directo con la familia de la víctima y dedicarles todo mi tiempo.


¿Pero cree usted que esta es la tónica que se sigue en otros países?

No, para nada. EEUU, Canadá y Bélgica, por ejemplo, nos llevan bastante ventaja en esta materia. En España, la figura del criminólogo es relativamente nueva y es, hasta cierto punto ?normal? que desde los cuerpos de seguridad del Estado haya ciertas reticencias a la hora de trabajar o dejarse asesorar por expertos. Esta situación lo que está provocando es que no se pueda trabajar en muchos casos de homicidio, por ejemplo. Yo en mi caso particular intento siempre interesarme por los casos que siguen sin respuesta en Canarias, los ya en un segundo plano para la policía, contactando con las familias las que luego les presto mi servicios de forma altruista.


Según su criterio ¿cuál cree que es el mayor handicap para los expertos en esta materia?

Como bien decía antes es una formación que ha sido reconocida como tal en fechas recientes. Esto lo que ha provocado es que el criminólogo no se puede especializar en un campo o materia determinada de una forma sistemática sino que tenga que hacer por cuenta propia. Al final es la propia práctica la que te ayuda saber o a conocer los pasos que debes dar para implementar tu formación.


¿Cuál es su especialidad?

A lo largo de estos años me he centrado principalmente en la elaboración de perfiles. Para hacerlos tengo primero que sentarme con la familia de la víctima en cuestión y conocerla a fondo, para saber todo sobre él/ella. A partir de esta información, y conociendo el escenario donde se sucedieron los hechos se puede conocer como es el agresor/a. Por ejemplo, saber si el agresor llevaba el rostro cubierto o si la atacó por detrás, lo cual denota vergüenza o que tal vez se conocían , entre otros aspectos.


Si pudiera hacer una valoración de los casos que se dan en las Islas ¿considera que son de gran complejidad a la hora de resolverlos?

Las cifras que se suelen dar no son las más cercanas a la realidad. Es decir, muchas veces escuchamos a las autoridades afirmar que de los 20 homicidios que se dan en Canarias se han logrado resolver 18, sin embargo no se entra a detallar que estamos ante casos evidentes en los cuales el asesino es su pareja y se entrega o se intenta suicidar, por ejemplo. La cuestión es ¿qué pasa con esos dos crímenes que faltan para completar la estadística? Pues como norma general esos son los que llegan a mi despacho.


En Canarias las desapariciones se han convertido en uno de los grandes miedos sociales. ¿Cree que habrá una respuesta a los casos de Sara Morales y Yéremi Vargas?

Las desapariciones no son un fenómeno nuevo. En estos dos casos, las circunstancias de su cercania espacio-temporal, han hecho que se hable más de ellos, lo cual me parece bien para mantener vivas las investigaciones. Sara, por ejemplo, lleva cuatro años desaparecida y en este tiempo ha sido imposible dar respuestas a muchas preguntas que la familia, o yo como investigador, nos planteamos. Tal vez sea necesario solicitar ayuda a expertos, aunque sean de fuera como por ejemplo el FBI ¿no? .


¿El FBI?

Cuando se habla de FBI parece que suena a película. Pero lo cierto es que este cuerpo, que cuenta un grupo de especialistas en desapariciones que se ha interesado por el tema. A día de hoy no entiendo por qué no se cuenta con su asesoramiento, más teniendo en cuenta que tienen fondos federales para asesorar a otras policías del mundo. A España no le costaría ni un duro.


¿Cree por tanto que resolver la desaparición de esta niña se ha convertido en una medalla a la que no se quiere renunciar?

¿Medalla? Creo que el caso de Sara puede ser un marrón que nadie quiere asumir. Sé que es una afirmación dura, pero realmente creo que las cosas están así. El caso de Yéremi Vargas no lo he podido seguir tan de cerca, pero estoy interesado en acercarme a la familia y ver en qué puedo ayudar.


Usted mantiene contacto con la familia de Sara ¿cuál ha sido su tarea hasta este momento?

He mantenido y sigo manteniendo contacto puntual con la familia de la niña, de hecho le escribo a menudo a su tía. Entre las últimas líneas que se han planteado desde mi despacho, se encuentra el envejecimiento artificial de las imágenes de ambos niñosl, para saber como serían sus rostros, hoy en día. Y no se trata de un mero capricho personal, esta hipotética reconstrucción facial responde a las recomendaciones planteadas por Missing Childrens, organismo reconocido a nivel estatal en EEUU y que ha elaborado un manual sobre desapariciones que sirve como libro de cabecera del FBI para resolver estos casos.


¿Y no saldrá a la luz ese envejecimiento?

Esto ya depende de las familias, en cuanto me den el visto bueno, los haríamos públicos. Pero tengo la impresión de que últimamente están muy desmotivadas por todo lo que pasó en el pozo de Jinamar, etc.

Retomando el caso de Sara ¿cuál es su valoración sobre el conocido violador de la furgoneta blanca que se quitó la vida en el Salto del Negro?

Sobre esto solo voy a decir que en su día presenté ante la Jefatura de Policía de Las Palmas de Gran Canaria un informe en el cual se apuntaba a la posibilidad de que este señor, encajara con el perfil que tracé sobre el posible autor de la desaparición de Sara, a las 6 semanas de ocurrir ésto. Con esto no quiero decir que él tuviera algo que ver, simplemente se le señaló para que la policía realizara las oportunas investigaciones ya que por su perfil y modus operandi podían encajar con el caso.

El cuerpo de Kataysa fue hallado en un maletero / Caso Siete
Estos son sin duda los casos más sonados ¿pero usted es buen conocedor de que hay muchos otros que no cuentan con tantas páginas en los medios o minutos de radio y televisión?

Por supuesto. La muerte de Kataysa, en Lanzarote, es un misterio sin resolver que parece ya olvidado. Una joven que desaparece y al cabo del tiempo se encuentra su esqueleto en el interior del maletero de un coche en mitad de un descampado. O el caso de Urbana Ramos Plasencia, en Tenerife, que salió una mañana de su casa para ir a su trabajo en Adeje y nunca llegó. Su cuerpo se encontró cerca de su coche en una carretera de tierra. O el caso de Pancho, atropellado y muerto en una zona de Güímar por un conductor que se dio a la fuga y que, a día de hoy, sigue sin aparecer.

N. Alonso / La Laguna